El Congreso aprobó este jueves el nuevo Cupo vasco con la única oposición de C’s y Compromís y a pesar del malestar que genera entre comunidades del PSOE y del PP por la desigualdad que supone y que la nueva ley incrementa.

El Congreso dio este jueves luz verde a la reforma de la Ley del Cupo Vasco y del Concierto con la única oposición de Ciudadanos y de Compromís y a pesar del profundo malestar que este sistema genera entre comunidades del PSOE y del PP por sobrefinanciar a una de las comunidades con la renta más alta de España, desigualdad que la nueva ley incrementa. Así lo muestra un informe sobre la nueva norma que ha elaborado Fedea. Su director ejecutivo, Ángel de la Fuente, señala que “el importe del Cupo es fruto directo de un pacto político”. A su juicio, “los cálculos se ajustan de la forma que sea necesaria para llegar a la cantidad final pactada”. Además de los problemas que el Cupo plantea en lo relativo a la “igualdad” (que no solidaridad ni caridad), este experto advierte de dos problemas en el terreno fiscal.

El primero es que en sí no es un buen sistema, y aboga por su supresión. Sin embargo, el principal problema es cómo se aplica, “con resultados escandalosamente favorables para el País Vasco y Navarra”. Según De la Fuente,”esta forma de proceder, que se ha repetido en numerosos pactos de la misma naturaleza entre los sucesivos partidos nacionales de gobierno y distintas fuerzas nacionalistas y regionalistas, puede ser muy difícil de evitar cuando es necesario completar mayorías para gobernar o para aprobar presupuestos, pero desde luego no es la mejor forma de avanzar hacia un diseño coherente y equitativo de nuestro modelo de financiación territorial”. Recomienda buscar un amplio pacto para de entrada mejorar y coordinar los dos sistemas.

¿Qué es el Cupo y cómo se calcula?

Las Haciendas forales recaudan la práctica totalidad de los tributos (excluyendo las cotizaciones sociales) y transfieren después al Estado una parte de sus ingresos para ayudar a financiar las competencias que asume elEstado, como Defensa, Asuntos Exteriores e infraestructuras. Esta aportación es el Cupo, y su cuantía se establece en leyes quinquenales.

¿Cuánto aporta ahora el País Vasco de menos?

Según Ángel de la Fuente, 4.480 millones de euros al año: 1.790 millones por la exención de las regiones forales de contribuir al sistema de nivelación interregional a través del que el Estado aporta recursos a las regiones de menor renta con el fin de que éstas puedan prestar servicios similares a los que ofrecen territorios más ricos; 1.740 millones por estar a su juicio la valoración del resto de las competencias estatales no transferidas al País Vasco enormemente sesgada a la baja, y 950 millones por el cálculo que se realiza muy favorable a País Vasco para conseguir que cada Administración se quede con la parte del IVA que soportan sus ciudadanos.

¿Qué han pactado Gobierno y País Vasco?

La Ley del Cupo vigente, de 2007, estableció el Cupo en 1.525 millones anuales. El Gobierno vasco ha defendido que desde 2011 había pagado 1.600 millones de más y que el Cupo debería rondar los 850 millones anuales. Esa estimación se justificaba en que desde 2011 País Vasco gestiona las políticas activas de empleo, cuyo coste se fija en 344 millones. El acuerdo alcanzado con el PNV el pasado mayo a cambio de su apoyo a los Presupuestos de 2017 prevé que se devolverá a País Vasco 1.400 millones por lo pagado de más y se fija el Cupo en 850 millones anuales.

¿En qué consiste el nuevo Cupo?

El proyecto de nueva Ley del Cupo no introduce novedades en lo esencial: mantiene los mismos coeficientes para el ajuste a consumo del IVA que se han usado desde hace décadas, y revisa el déficit estatal y la valoración de las competencias estatales no asumidas por las instituciones vascas partiendo de los Presupuestos Generales del Estado de 2017, lo que se traduce en una reducción del cupo líquido a pagar en el año base de 265 millones de euros. Es la conclusión de un informe de Fedea sobre el nuevo Cupo publicado ayer, que señala que se “perpetúa por lo tanto el problema existente con este ajuste en perjuicio del Estado”.

¿Cuánto aportará el País Vasco de menos a partir de 2018?

Según Fedea, el nuevo Cupo reduce la cantidad que aporta País Vasco en 265 millones de euros, que no se pueden sumar se forma lineal a los 4.480 millones de euros que calcula De la Fuente que deja de aportar País Vasco, ya que se trata de una cifra con datos de 2007 que habría que recalcular. Eso sí, este experto apunta que el desfase será mayor a favor de País Vasco.

¿Cómo se valoran los servicios que presta el Estado?

Uno de los agujeros del Cupo es la infravaloración del coste de los servicios que elEstado proporciona a País Vasco. En el nuevo Cupo, destaca el considerable incremento en la valoración de las cargas no asumidas, esto es, de los servicios comunes que el Estado presta también a las comunidades forales. Esta valoración se incrementa desde el 26,2% del gasto primario del Estado en 2007 hasta el 42,3% en 2017 sin que haya habido grandes cambios durante el período ni en el reparto de competencias ni en el patrón de gasto estatal. El informe de Fedea señala que “esta revisión al alza de la valoración de las competencias no asumidas, aunque todavía insuficiente, ha de valorarse positivamente como un paso en la dirección correcta pues ayuda a acercar la base del cupo al coste real de los servicios comunes que el Estado continúa prestando”.

Sin embargo, los 1.800 millones anuales extra que supondría esta revaloración se diluyen por el fuerte deterioro del saldo presupuestario del Estado, que ha pasado de disfrutar de un superávit primario en 2007 de unos 8.400 millones a registrar un déficit de más de 20.000 millones. Esto se debe a que el déficit se resta de su base de cálculo para evitar un doble cargo a las haciendas vascas: primero por su parte del gasto estatal relevante en el momento de producirse éste y después por los intereses

¿Por qué País Vasco recibe más que lo que aporta?

Se ha eximido a las regiones forales de contribuir al sistema de nivelación interregional a través del que el Estado aporta recursos a las regiones de menor renta con el fin de que éstas puedan prestar servicios similares a los que ofrecen territorios más ricos.

Su adecuada cuantificación resulta problemática dentro del marco de la actual metodología del Cupo y, segúnDe la Fuente, podría exigir algún retoque de la misma. El problema surge porque la metodología de cálculo del Cupo proviene de una época en la que no había comunidades de régimen común y el Presupuesto del Estado recogía prácticamente todo el gasto no foral relevante. En la actualidad, sin embargo, las autonomías no forales tienen un peso muy elevado en el gasto público.

¿Qué piden los barones socialistas y Cs?

Cuando Gobierno y PNV negociaron con nocturnidad el nuevo Cupo el pasado mes de mayo, los barones socialistas salieron en tromba, críticas a las que se sumaron comunidades del PP. Las autonomías ya habían pedido en el marco del informe de los expertos sobre la reforma de la financiación la supresión delCupo, asunto que no se contempla por necesitar que se modifique la Constitución. Ferraz trata ahora de aplacar la rebelión y lo que piden sus barones es que el nuevo Cupo se negocie con la nueva financiación, que sea un proceso público y multilateral. Sólo Cs pide la supresión delCupo.

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