Equipo del programa 'University Ambassadors', que ha llevado...

Talleres impartidos durante una semana, ‘afterworks’ para conocer a los universitarios o presentaciones de casos prácticos. Las empresas han dado una vuelta de tuerca a sus procesos de selección para atraer a las nuevas generaciones y entender sus aspiraciones.

Hace un año la división española de Mondelez decidió cambiar su forma de acercarse a los profesionales más jóvenes. Apreciaron que los universitarios ya no se asomaban al mercado laboral de la misma manera y necesitaban captar su atención. Así, lanzaron la iniciativa University Ambassadors con la que dieron una vuelta de tuerca a sus procesos de selección. De esta manera, fueron los propios empleados los que acudieron a las aulas para contactar con los estudiantes más brillantes y así explicarles lo que se iban a encontrar en su primer empleo. Acaban de celebrar la primera edición de este programa en la que han participado en torno a 150 alumnos, de los cuales 20 llegaron a la última fase. Algunos de ellos tendrán la oportunidad de ocupar una de las 15 vacantes que ofrece esta empresa de gran consumo para realizar prácticas durante un año.

“El estudiante de ahora piensa muy bien en qué empresa quiere trabajar y por qué. La última etapa de este programa se desarrolló en nuestras oficinas y estuvo presente el director general de la parte de España y Portugal. El objetivo es que los participantes descubrieran cómo es la empresa con total transparencia. Los estudiantes conocen las marcas de la firma como Milka, Chips ahoy! o Príncipe, pero no saben que todas ellas pertenecen al grupo Mondelez. Hemos querido transmitir nuestros valores para despertar su interés y que así quieran trabajar aquí”, explica Francesc Angli, gestor de cuentas clave del departamento comercial de Mondelez y uno de los promotores de University Ambassadors.

Iniciativas

El desconocimiento sobre cómo dar los primeros pasos en el mundo laboral es una realidad que vive la mayoría de los estudiantes. “Las universidades ofrecemos servicios de orientación profesional, pero al mismo tiempo es importante que las compañías se acerquen a los campus. Ellas transmiten mejor que nadie lo que necesitan. Es esencial que los centros educativos y las organizaciones cierren más colaboraciones”, señala María Goñi, operations manager de la Universidad de Navarra, centro que ha participado en la propuesta de Mondelez a través de su convenio con IESE. “Los alumnos buscan empresas transparentes y las compañías insisten en encontrar perfiles con buena actitud”, añade Goñi.

Presentaciones de las empresas en las facultades, procesos de selección que se realizan en las instalaciones de la universidad, mesas redondas para hablar con los portavoces de las compañías, talleres de empleabilidad o visitas a las organizaciones son algunas de las nuevas propuestas que se han extendido en el ámbito académico para que los alumnos entren con buen pie al mercado laboral.

Las ferias de empleo son la principal llamada a la que acuden compañías y universitarios

En este sentido, las ferias de empleo son la principal llamada a la que acuden las empresas y candidatos. Por ejemplo, en la última convocatoria que organizó la Universidad Pontificia Comillas ICAI-Icade asistieron 104 compañías nacionales e internacionales que en total realizaron 80 sesiones de trabajo. Según explica María Victoria García, directora de la oficina de prácticas y empleo de esta universidad, “la presencia de las organizaciones en estas jornadas va en aumento, lo que demuestra su interés por captar nuevo talento”.

Sin embargo, Eliana García, directora de carreras profesionales & alumni de la Universidad Europea, añade que este es un punto en el que compañías y centros de formación aún se deben poner de acuerdo: “Para la universidad, este formato sí responde a la necesidad de conseguir prácticas que complementen la formación del estudiante, pero la empresa no siempre ve satisfecha su necesidad de identificar a los mejores aspirantes. Para localizarlos, deben establecer una relación más continua, por ejemplo, a través de charlas o foros de empleo especializados”.

Renovación

Tanto las universidades como las empresas coinciden en que es crucial renovar los formatos tradicionales para captar la atención de las nuevas generaciones. Por ejemplo, dichas ferias están cambiando hacia modalidades digitales para que los seleccionadores y los estudiantes se relacionen, aunque no haya una oferta de empleo de por medio.

Asimismo, a las organizaciones ya no les basta con acudir a los servicios de empleo de la universidad. Quieren ir más allá. “Hay compañías muy activas, sobre todo, en consultoría y tecnología, que realizan programas de selección muy completos. Por ejemplo, destacan las iniciativas en las que las firmas se concentran varios días en el campus para entrenar las competencias y las habilidades de los universitarios”, comenta García, quien destaca que desde la Universidad Europea han puesto en marcha la Global Career Week. Se trata de un programa que impulsa la empleabilidad de los estudiantes. Durante una semana, diferentes empresas y expertos les orientan en su futuro laboral y les instruyen en temas variados, desde cómo emprender hasta cómo desarrollar su marca personal.

Relación

La conexión entre el mundo académica y laboral siempre ha sido complicada. Las organizaciones cada vez están más preocupadas por este desajuste debido a que las aspiraciones de los estudiantes y su forma de buscar trabajo no tienen nada que ver con lo que hacían las generaciones anteriores. Los universitarios actuales tienen un exceso de información, pero necesitan acercarse a la realidad para comprender qué pueden aportar ellos a los distintos proyectos.

Ana Portaceli, directora de comunicación de FUE, explica que aunque en los últimos años se ha potenciado la relación entre ambos entornos, aún queda mucho camino por recorrer. “Es importante que los alumnos estén bien orientados durante esta primera fase de acceso al mercado laboral. Tienen los conocimientos, pero se están incorporando a una organización que requiere otras muchas habilidades”, añade.

Trato directo con los futuros empleados

Mariana González-Pinto acaba de terminar ADE y ha formado parte del programa ‘University Ambassadors’, un innovador proceso de selección que ha llevado a cabo Mondelez: “Los empleados de la compañía se dirigían a nosotros de una manera informal y nos han transmitido su motivación”, afirma González-Pinto. La iniciativa se ha realizado en cuatro centros: Esade, IESE, Icade y Universidad Carlos III. El programa se ha dividido en tres fases: una ‘masterclass’ ofrecida por los propios empleados, un ‘afterwork’ y la realización de un caso práctico ante los ‘managers’ de la compañía. “El departamento de recursos humanos ha liderado el proyecto, pero lo hemos llevado a cabo profesionales de diferentes áreas. Esto además ha contribuido a nuestro desarrollo dentro de la propia empresa”, reconoce Macarena Guerrero, quien trabaja en el departamento de ‘trade marketing’.

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