"Un buen plan de negocio no es lo que salva a una empresa"

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Manuel Linares, fundador de Kibo Studios, en la sede marbell de la...

Manuel Linares aprendió a escribir y… a programar. Autodidacta por naturaleza, a los 21 años dejóde trabajar para otros y creó Kibo Studios, con la que ha inundado de aplicaciones a medio mundo.

Dar salida a más de 500 proyectos digitales para todo tipo de empresas con una plantilla de 45 personas es posible. Kibo Studios nació en 2007 y, desde entonces, se ha convertido en uno de los referentes en el desarrollo de aplicaciones fintech y transformación digital para clientes como Ebay, El Corte Inglés, Cash Converter e instituciones como Gobierno de España o el Congreso de los Diputados. Desarrolladores, analistas, diseñadores y expertos en márketing integran la plantilla de Kibo Studios, que cerró 2016 con una facturación de un millón de euros. El trabajo y la creatividad son la trastienda de este emprendedor que quiso sacar partido a su habilidad con la tecnología dejando a un lado los estudios.

Trabajar sin paredes

Manuel Linares tenía 21 años cuando creó esta pequeña empresa afincada en Marbella. Para entonces había comenzado Ingeniería Informática, Derecho y Comunicación. Explica que no duró mucho en ninguna: “Me desesperaba la nula orientación práctica de los estudios mientras me enfrentaba a la realidad en los inicios de mi compañía”. Y como no quería depender de sus padres buscó un empleo: “Trabajando para otros aprendí lo que no quería ser. No me gusta la competitividad jerárquica, ni la falta de libertad… un par de fundamentos que he aplicado en mi empresa. No quería trabajar entre paredes”.

“Con la economía digital, el conocimiento va más rápido quela Universidad”

Linares aprendió tecnología con la práctica, algo que heredó de su padre, Antonio, programador autodidacta. Afirma que tiene los pies en la tierra, “no creo que un plan de negocio sea lo que salve una empresa. En su día fui a una incubadora. No apoyaron mi proyecto, pero es el único que sobrevive”. Sin embargo, este joven no desdeña la Universidad: “Estoy estudiando Comunicación, pero pienso que el paradigma de la formación ha cambiado con la economía digital, y el conocimiento va más rápido que la universidad. La motivación por aprender vale más que los títulos”. Ese entusiasmo le llevó a poner en marcha Kibo -esperanza en japonés-, punta de lanza del fenómeno fintech, con la creación de las primeras aplicaciones que permitían obtener un crédito vía online. Así nació en 2010 Prestameitor.com, “un comparador de micro préstamos. Mi primer proyecto propio y donde conozco a inversores. Desde entonces hemos implantado nuestro sistema, con pequeñas variaciones para cada cliente en más de 20 empresas”. Defensor a ultranza del crecimiento orgánico, aclara que no ha recurrido a inversión ajena para el crecimiento de Kibo, “sí para el desarrollo de otros proyectos propios”. Linares no se desvincula de ninguno de ellos, por ejemplo, en Prestameitor mantiene un 50%.

‘App’ sin fronteras

“Trabajando para otros aprendí lo que no quería ser. Me gusta la libertad y nada las jerarquías”

La innovación tecnológica es la razón de ser de Kibo Studios. De su factoría han salido aplicaciones que explotan en diferentes modalidades como Flexyad -gestiona propiedades en todos los portales inmobiliarios-, Flow -localizador de actividades de ocio-, Eyplas -un portal de educación para encontrar profesor online y clases virtuales- o Martial Tribes, “la primera red social especializada en amantes de la artes marciales con más de 1,33 millones de seguidores en Facebook”.

Una de las iniciativas de las que Linares habla con orgullo es Maizapps, un proyecto para crear aplicaciones que faciliten la labor de los educadores de autistas que ayuda a más de 10.000 familias. Fruto de este trabajo es Ablah, “un comunicador personal que comenzamos a desarrollar en 2010. Desde entonces hemos creado cuatro aplicaciones más que ayudan en puntos muy concretos dentro del autismo”.

Contactos que te llevan a Silicon Valley y Tel Aviv…

… y pasando por Harvard. Manuel Linares cuenta el periplo de Kibo Studios como… una coincidencia. Hace ya tres años que un compañero del colegio que trabajaba en Google fue su enlace para desarrollar aplicaciones para Glass, “un proyecto que nos ha abierto muchas puertas pero que no ha sido el único del que hemos aprendido”. Así habla de los dos años que trabajaron en Tel Aviv en Get Events -el Google de los eventos-, “gracias a uno de mis socios en Prestameitor que también invertía en proyectos en Israel”. Con la misma emoción habla de oPhone, el primer dispositivo móvil que permite transmitir olores, en el que ha trabajado en colaboración con la Universidad de Harvard. “Todos estos proyectos nos permiten estar a la vanguardia de la tecnología, aprender y lanzar nuevas ideas mientras seguimos trabajando… porque los contactos se hacen cada día y es lo que te da visibilidad y te hace grande”, asegura Linares quien no pierde ni una oportunidad para aprender. Uno de los últimos que incluirá en su red de contactos es Xavier Puig, profesor en la Pompeu Fabra y artífice de vídeos de matemáticas para financieros: “Le comenté que tenía 29 años, una empresa y que sus lecciones me venían muy bien. Le voy a conocer dentro de poco”.

Diez preguntas para una ‘start up’ 10

  1. ¿Qué es emprender? “No tener miedo, confiar en tu talento para responder a una necesidad del mercado”.
  2. ¿Cuáles son los tres requisitos para montar un negocio? “Responder a la demanda, entusiasmo y tener mucha cautela con la ambición”.
  3. ¿Qué factores impulsan el crecimiento de una ‘start up’? “La eficiencia, rodearse de los mejores, crear equipo, hacer marca y reputación que sustente los valores”.
  4. ¿La mejor estrategia para acertar en la expansión internacional? “Conocer muy bien y de primera mano el mercado al que te quieres dirigir”.
  5. ¿Qué hay que valorar para invertir en un negocio? “La viabilidad, adecuación al mercado y la motivación que me produzca los posibles riesgos”.
  6. ¿Qué elementos externos potencian una ‘start up’? “El desarrollo tecnológico y la capacidad de implantarse en el mercado”.
  7. ¿Cuál es la clave para una plantilla bien dimensionada? “Organizar equipos multifuncionales que gestionen de forma independiente y colaborativa una idea”.
  8. ¿Cómo gestionar un error con un cliente? “Admitiéndolo. Hay que ser honesto e informar sobre qué se pone en marcha para subsanarlo”.
  9. ¿Cómo superar un fracaso? “Levantándose de nuevo. Puedes sentirte fracasado o creer que te diriges al siguiente objetivo”.
  10. ¿Cómo no morir de éxito? “Siendo consciente de las implicaciones de cada paso y las posibilidades de tu empresa”.
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